"Todo temor es signo de una necesidad de fe”- Mahatma Gandhi


Autor: Raimundo Barrios.

Creo que la voluntad de Dios no es que un hombre mejor resulte agredido por uno peor” - Sócrates


"Lo más importante en la oraciones lo que sentimos, no en lo que pensemos que debería hacerse, y muy poco esperar en la quietud que Dios nos diga lo que hay que hacer” - Peace pilgrim

El amor siempre responde, pues es incapaz de no atender una llamada de ayuda, de no oír los lamentos de dolor que se elevan desde todos los confines de este extraño mundo que hicimos pero que no queremos”. – A Course in Miracles

“La opinión no es tan válida como el ejemplo. El ejemplo sepulta a la opinión. Fácil dar opinión, difícil dar el ejemplo” – Mamo Meyjabin


“Necesitamos entender que personas heridas, hieren.

Que personas curadas, curan.

Que personas amadas, aman.

Que personas transformadas, transforman.

Que personas antipáticas, molestan.

Que personas amargadas, amargan.

Y que personas sacrificadas, sacrifican"


“El cómo soy yo, influye directamente en aquellos que están a mi alrededor.

¡Despertemos!: Cubrámonos de gratitud, llenémonos de amor y recomencemos.

Un día bonito no siempre es un día de sol… pero con seguridad es un día de paz” - Madre teresa de Calcuta


Somos la existencia viviente y consciente por voluntad divina. ¿A qué vinimos, a sufrir, o para gozarnos y ser felices?

¡ALGRATE CONMIGO, SOMOS HERMANOS!

Los niños disfrutan de todo con lo que hacen contacto. Ya sea visual, físico, de forma auditiva o simplemente imitando todo lo que ven. Jamás intentan ser protagonistas. Disfrutan sin planearlo, con espontaneidad y de forma natural. No distinguen raza, etnia o religión. Sólo son.

Ven a todos como hermanos y se gozan como hermanos. Amorosos, cariñosos, sonrientes, juguetones, conformes y desprendido de todo. Ellos simplemente vibran-

Entonces, el niño nació y vive para gozarse la vida. Son felices con quienes lo rodean, sin importar el entorno. Es decir, lo mismo da para ellos vivir en cualquier lugar o estrato socioeconómico. Sólo viven.

Jugar y jugar, saltar, correr y sin importar el tiempo o el día, siguen activos. Si el niño tropieza y cae, se levanta y retoma la actividad.

Son amorosos, reconocen a quienes lo tratan bien, con amor y protección. Son agradecidos, lo manifiestan con abrazos y sonrisas. Son observadores, sin decir una palabra, reconocen a algunos adultos que pueden generar o darle confianza, y a otros simplemente los ignoran. Los niños reconocen el aura en algunas personas.

Como todo ser viviente existente en el planeta tierra, crece y crece. En la segunda etapa de crecimiento, comienza a observar la exagerada súper protección de algunos padres. Son sabios y analizan los comportamientos de los adultos. Cuando observan que los adultos se comportan como niños desordenados y protectores exagerados, empiezan a manipularlos. Abusan del amor y cariño que sus papás le transmiten.

Se aprovechan de algunos adultos y los vuelven esclavos a sus antojos. Esos padres amorosos, dedicados y querendones, hacen cualquier cosa por complacerlos. Entonces, ese niño inocente, dulce y bondadoso, se transforma en una personita analizadora, calculadora para sacar provecho y lo utilizan para su beneficio. Empiezan a contaminarse del mal ejemplo de algunos adultos.

Los niños auténticos, fruto del amor y lleno de luz espiritual se reconocen por sus actos y nos muestran el sendero a seguir para volver al amor.

Todos los adultos hemos participado en alguna ocasión de juegos en grupo cuando fuimos niños. Precisamente, algunos coinciden conmigo, que los mejores recuerdos son aquellos en que compartíamos con varios amiguitos encuentros y paseos en parques naturales o casas de campo.

En la actualidad notamos y observamos a los niños del hoy disfrutar de varios encuentros con alegría y derroche, confundiéndose los unos con los otros, sin importar su origen o ciudad de nacimiento; sin importar color, raza o religión. Una gran fiesta de alegría y felicidad como si se conocieran de siempre.

En un gran encuentro y retiro espiritual, convocado por un mamo arhwako, aislado del ruido urbano y rodeado de vegetación muy diversa, rio de agua cristalina bajando de las montañas y silencio profundo para meditar, logramos participar de una experiencia al convivir temporalmente con personas procedentes de diferentes partes del mundo.

De forma espontanea y sin darnos cuenta, nos conectamos en la misma vibración. Fuimos conscientes a lo que veníamos y nos entregamos al 100% -

Las actividades relacionadas con el yoga y algunos deportes, logra la dinámica donde todos actuamos como si nos conociéramos DESDE MUCHO TIEMPO ATRÁS. Lo que más causaba felicidad y nos mantenía sorprendidos, por las actividades que se traducían en juegos de niños. Ello generó a que todos nos sintiéramos felices y complacidos. En consecuencia, nos olvidamos de la rutina diaria. Nos olvidamos de quienes éramos y de dónde veníamos. Nos olvidamos del tiempo y sólo deseábamos seguir jugando.

Este pasaje divertido de la vida, dista mucho de lo que hacemos en la comunidad a diario. Algunos se sienten distanciados, prevenidos, inseguros, llenos de miedo y desilusionados. Algunas personas viven desesperadas, asustadas, de prisa y tratando de estar en todas partes al mismo tiempo. El estrés es el pan diario del hombre actual. La competencia y el ansia de protagonismo superan al hombre servicial que manifiesta amor a través de prestar un buen servicio, cuya recompensa es la remuneración o pago de honorarios. El hombre actual vive compitiendo. Quiere ser el primero en todo. Mejor que todos. Y cuando se siente perdedor o es superado por su semejante, conspira en su contra deseándole lo peor.

Existimos para vivir siempre felices agradecidos con Dios por la vida.

Por lo tanto, al existir, estamos experimentando la relación con nuestros semejantes; siendo amables, bondadosos, intercambiando bienes y servicios con amor, intentando ser cada vez mejores personas.



La bondad:

Bondad es la cualidad de bueno. Se identifica con la característica propia de las buenas personas. Es también la inclinación o tendencia natural a hacer el bien. La persona bondadosa se caracteriza por ser una persona que realiza el bien y promover todo lo bueno para las personas que se encuentran a su alrededor. Tener bondad es ser benevolente, amable e intenta procurar la ayuda de otro.

La bondad es la esencia de la vida celestial, es el modo en que una persona que se asemeja a Cristo trata a los demás. Joseph B. Wirthlin

Por lo general, los seres humanos son bondadosos con familiares o amigos, mejor dicho únicamente con las personas que quieren, pero como dijo Jesús, el individuo debe de ser bondadoso con quienes lo aman y con las personas ingratas.

El antónimo de la palabra bondad es maldad, característica negativa de una persona que refleja la ausencia de la bondad, caridad o afecto por sus prójimos.

La persona bondadosa se inclina por evitar el sufrimiento a una comunidad o a una persona, es decir, realiza el bien en procura del beneficio de las demás-

EL SERVICIO:

El servicio al prójimo es una expresión del amor y por ende es una vía para lograr el balance que determina el verdadero éxito. Hay personas que son tan pobres que lo único que tienen es dinero, y hay personas que son tan ricas que lo que más tienen es amor, humildad y don de servicio.

Gálatas 5:13–14 13 Porque vosotros, hermanos, a libertad habéis sido llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. 14 Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

“Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo” (Efesios 4:32).

Hermana Betty Jo Jepsen HABLA DE LA BONDAD Y DICE: “La palabra bondad tiene muchos sinónimos: amor, servicio, caridad … Pero yo prefiero la palabra bondad porque el ser bondadoso requiere acción; es algo que tanto ustedes como yo podemos ser. La bondad se puede demostrar de muchas maneras. Mis ejemplos favoritos de bondad son los que manifestó Jesús. Él dedicó su ministerio a buscar al fatigado, al enfermo, al pobre y al solitario para ser benévolo con ellos.”

El juicio:

Cuando estamos llenos de bondad, no emitimos juicios. El Salvador enseñó: “No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados”4. También enseñó que “con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido”5.

Pero ustedes se preguntarán: “¿Y si las personas son groseras?”.

Ámenlos.

“¿Y si son odiosos?”

Ámenlos.

“¿Pero si nos ofenden? ¿No deberíamos entonces hacer algo?”

Ámenlos.

“¿Y si se descarrían?”

La respuesta es la misma. Sean bondadosos. Ámenlos.


Raimundo Barrios. Autor.

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